La IA es una compañera poderosa, pero no debe robarnos la voz.
Lo importante no es aceptar la primera respuesta que da, sino usarla como chispa para crear algo propio.
En la diversidad de nuestras miradas está la belleza que ninguna máquina puede copiar.
Nuevo post en Melpermo Bitácora en el que reflexiono sobre el riesgo de confundir lo correcto con lo personal, cuando trabajamos con la inteligencia artificial.

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